miércoles, noviembre 01, 2006

13 de septiembre de 2006

Jalisco a la retaguardia.
Los jaliscienses no hemos entendido la importancia de la educación para el desarrollo y bienestar. De acuerdo a Carlos Fuentes: “La educación no es un vagón más en el tren del desarrollo, es la locomotora misma”. Si queremos mejores niveles de bienestar (salud, ingresos, seguridad), es necesario mejorar la educación. Lamentablemente, los datos sobre indicadores educativos de Jalisco demuestran que en los últimos 15 años, en lugar de avanzar, nos hemos rezagado con respecto al resto de las entidades de la República.

En el ciclo escolar pasado, 55 de cada mil jaliscienses mayores de 15 años no sabían leer ni escribir, lo que nos ponen en el lugar número 12 de las 32 entidades de la Nación en analfabetismo. En el ciclo escolar 1990-1991 estábamos en el lugar 11 en el mismo indicador.

Uno de los indicadores más representativos de la educación de naciones y regiones, es el grado promedio de escolaridad. Este indicador mide el promedio de años de educación que tiene la población mayor de 15 años, contados a partir de primero de primaria. En las actualidad el valor de este indicador es de 8.1 años para nuestra entidad, lo que equivale al segundo año de secundaria. En escolaridad promedio ocupamos, hoy en día, el lugar 16. Hace 15 años estábamos en el lugar 14. De acuerdo a nuestras leyes, deberíamos tener al menos 12 años de escolaridad promedio ya que Jalisco es uno de los pocos estados en donde la educación media superior es obligatoria.

Atendemos a 65 niños de cada cien en edades de 3, 4 y 5 años (preescolar) lo que nos pone en el lugar 16. En educación primaria tenemos cobertura de 90.2 por ciento, mientras que hace 15 años el valor llegaba a 96.8%. En este indicador bajamos del lugar 6 en 1990 al lugar 24 en la actualidad. La cobertura en secundaria nos coloca en el lugar 22, en educación media superior en el 26 y en educación superior en el 16. En el indicador de atención a la demanda potencial de estudiantes, en todos los niveles, Jalisco se encuentra por debajo de estados con menores recursos como Oaxaca.

Si Jalisco ya no quiere seguir rezagado, es necesario que la educación mejore notablemente. En esta entidad, por ley, es obligatoria la educación hasta el nivel medio superior. Ya es tiempo de cumplir. El desarrollo sustentable solo se puede lograr con educación. No se debe seguir sacrificando a las generaciones futuras, es necesario dar mayor prioridad a la educación.

Los corridos de Fox.

El sexenio de Vicente Fox llega a su ocaso y nos quedamos esperando el cambio. Como ya es una costumbre al final de los sexenios, empezarán a salir los defectos de la administración. De nuevo diremos que otro peor no puede llegar, y lo más lamentable es que es muy probable que en seis años digamos lo mismo.

Con la alternancia se esperaba un verdadero cambio en el País, pero no fue así ya que más que cambio tuvimos continuismo. Cambiamos para seguir iguales. Aunque el saldo parece positivo en indicadores macroeconómicos, en lo relativo a la atención a las clases más necesitadas los resultados no fueron los adecuados.

México tiene menor estabilidad política hoy que hace seis años. Los escenarios que tenemos serían lógicos si hubiese seguido el PRI en el poder. Con la alternancia no parece que hayamos avanzado mucho en democracia. Hoy, más que antes, se perciben dos Méxicos: el de los favorecidos y el de los pobres que siguen buscando una esperanza. Las elecciones no dividieron al País, solo permitieron que la polarización se hiciera evidente.

Tal vez la principal función de un gobierno sea mantener el estado de derecho. El Gobierno de Fox tiene saldo negativo en este rubro. El crimen organizado tiene cada vez mayor presencia y sus actos son cada vez más violentos.

Vicente Fox dejará la Presidencia de la República a alguien que él corrió del Gabinete. También en el Gobierno del Distrito Federal quedará al frente alguien que Fox corrió. En las posiciones más importantes del País estarán los corridos de Fox.

Después del 11-S.
El 11 de septiembre siempre será recordado como una fecha trágica por los miles de personas que murieron por el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York y al Pentágono. Las escenas que se repiten en estos días en la televisión siguen pareciendo parte de una película y no de la realidad. El temor se apoderó de ciudadanos y naciones y el mundo cambió después de esa fecha.

Este evento fue el motivo (o excusa) para que George Bush emprendiera acciones bélicas en contra de países árabes con el propósito de encontrar al principal culpable de esta atrocidad, Osama Bin Laden. Miles de personas han muerto, y siguen muriendo, sin que se haya logrado mejorar la seguridad de Estados Unidos ni encontrar a Bin Laden. Se ha tratado de combatir el terrorismo solamente con el uso de la fuerza y poco se han atendido sus causas.